domingo, junio 24, 2007

Amigos

También extraño a mis amigos como extraño la lectura de un buen libro. Hecho de menos salir con ellos un domingo cualquiera a tomar un café y hablar de nada y de todo, de las esperanzas y frustraciones que nos son propias, pero, principalmente, nos son compartidas. A veces creo que yo puedo ser un buen amigo; pero me descubro en estas épocas con un insano deseo por permanecer alejado, porque nadie se meta conmigo, con hacer mi vida sola.
Pero yo quiero y amo a mis amigos. Cuando los veo estoy también con mis escritores favoritos aunque muchos de ellos no escriben. "Mi vida es la literatura", les decía ayer a mis alumnos del INEA. "Y ya no me puedo salir de ahí", pero no, mi vida son mis amigos. No espero nada de ellos. No espero su ayuda en ningún sentido, tal vez eso me hace quererlos un mucho más.
Yo no quiero morirme. Reafirmo mi deseo de no morirme, al menos no morirme ahora, ahorita, no clavarme un cuchillo o atarme una soga al cuello. Tampoco quiero ver el fin del mundo que se publicita con tanto gozo en la televisión. Tengo ganas de una helado, un gran helado, un helado que dejaría mil bocas destempladas, un gran helado con crema chantilly, cerezas, chocolate escarchado y jalea de fresa.
No, yo no quiero morirme. Que se mueran otros. Que otros pidan atención por su muerte o deicidios. Quiero un helado e iré por él.

Ocio

A veces tengo tantas ganas de criticar a los demás, pero pienso, ¿qué gano con eso? Sólo vierto la ponzoña contra mí mismo. Por eso, en lugar del sano viboreo y los golpes de pecho, mejor vivo, como algun platillo delicioso, me río un poco, entro al messanger para encontrarme amigos. Hoy iré a un buen restaurante argentino y pediré alfajores. Me los comeré en casa mientras leo, detenidamente, las Tv y Novelas.

Actividades para ser considerado joven escritor en México

Sólo escribe y ya.

sábado, junio 23, 2007

Cuando una persona se te acerca, preocupada porque no sabe cómo pasar la materia, pero desea pasar la materia, uno no puede más que sentirse agradecido por su grupo de alumnos. Esta señora va a pasar, es lo único que me puedo decir, y la animo, la animo a pesar de que su esposo se queja porque estudia, la animo a pesar de que ella dice que no puede a sus casi sesenta años, entender qué es la poesía o la novela. Pero lo intenta. Estoy disponible para usted las 24 horas del día, le digo a mi alumna y sólo alcanza a decir un gracias breve pero honesto, creo. Hoy habrá exámen. Espero que le vaya bien.

martes, junio 19, 2007

Una dosis de "Los padrinos mágicos" al día ayuda para una buena digestión mental.

domingo, junio 17, 2007

Veo un programa donde un par de profesionales cambian el estilo, limpieza, la concepción de sí mismo y la forma de vestir de un tipo cualquiera. "De vagabundo a príncipe", dice el slogan del programa. Y claro, me miro, me observo. ¿Puedo ir a su programa? ¿Pueden cambiar también mi vagabundo andar a un principesco parecido a algo que no soy? ¿Pueden enseñarme a vestir correctamente?

miércoles, junio 13, 2007

¡¡¡¡¡Ayer tuve un día emocionante!!!!!

Vi a Ana de la Reguera, chaparrita, con chaparreras, abrazada de su novio que le lleva como 30 años, un tal Ramos, conductor de noticias en Telemundo.

Y después se puso mejor.

Vi a Tomas Boy hablando sobre la pintura de su coche.

Como ven, tuve un día súper...

viernes, junio 08, 2007

Ella da verdaderamente en el clavo.

(Orfa como Orfa, . como To)

Orfa dice:
qué hace??
. dice:
pues...
. dice:
parpadeo
. dice:
respiro un poco
. dice:
muevo un par de dedos
. dice:
hago como que estoy interesado
Orfa dice:
¿y porq ué tanta hiperactividad, mi chiquilo?
. dice:
ya ves, siempre estoy pensando cómo cambiar el mundo.
Orfa dice:
pues sí
Orfa dice:
chiquilo feliz
A veces me pregunto qué caso tiene escribir en un blog. Pero vuelvo a él con una mansedumbre casi marcial. Y escribo. Y a veces me leo a mí mismo. No sé si les pase a otros; pero encuentro al amparo de esa lectura cierto abrigo, cierta felicidad pasada. A veces me dicen o preguntan por cosas de mi vida y antes de que responda dicen: es que no necesitaba saberlo, soy lector de tu blog. Y pienso: caramba. Una amiga me dice que este ha sido el único medio que ha tenido para saber qué exactamente pasa conmigo. Otros me hablan del amor de O que ha contagiado mis letras y en charlas me dicen que cómo me fue con x o y cosa antes de que yo, acaso, les cuente que hice x o y cosa. Es en ese momento cuando me digo: ¿qué caso tiene escribirme en un blog, más que escribirme, describirme? Soy la geografía de este par de blogs que mantengo. Hasta ahí llegan mis fronteras: el resto es vacío.

jueves, junio 07, 2007

Eureka Seven

Creo que se le llama otaku al fan del ánime japonés, o al fan de una serie en específica. Si bien, nunca he declarado mi callado gusto por el ánime, en estos días he encontrado una serie que me hace salir del clóset. La serie se llama Eureka Seven, producida por los estudios Bones y retrata un mundo opresivo (como todos los del ánime), pero con sus bellezas, donde existe una sustancia que se llama trapar, una sustancia invisible pero sobre la cual se puede surfear. Las naves, ok, no vuelan, surfean.
La historia trata sobre la educación, digamos, sentimental y moral del joven Renton, hijo de Adrock Thorsthon, el salvador del mundo, y la relación que mantiene con Eureka, la piloto del LFO Nirvasha typeZero. ¿Qué es el Nirvasha? Es un auto que se transforma en robot y que tiene una tabla de surfing sobre la que se eleva entre las nubes de colores para acabar con otros LFO militares. Eureka Seven es otra vez la búsqueda de la libertad y del amor sobre las opresiones de este mundo colonizante.
¿Pero, qué me hace levantarme del sillón para alabar esta serie? La calidad de los dibujos, el excelente manejo psicológico de los personajes, las ambientaciones lúdicas y atmosféricas de los LFO y los chicos surfeando entre las nubes: los contrastes entre los personajes y en sí, el aprendizaje emocional de Renton y Eureka.
La serie tiene puntos de quiebre, raros cuadros de belleza y poesía oriental, creo, en medio de las batallas y envidias. Ver a los chicos surfear entre las nubes es fantástico, lo mismo que estar ante una historia bien contada, con sus tensiones y distensiones. Hay un capítulo en especial que me emocionó: Renton busca a Eureka en un bosque de bastones gigantescos y encuentra a un chico que cuida a una chica con la enfermedad de la desesperación: enfermedad que inmoviliza. Renton le dice que la chica tiene "desesperación", pero él le contesta que no: "la desesperación no cae en los enfermos, dice, sino en quienes los cuidan y yo, yo no estoy desesperado."
Es sólo un momento. Y sí, después de los Mazinkaiser, de Robotech, de Gundam Seed y Destiny y de Appleseed, empiezo a escribir de ánime partiendo de una sóla imagen: un par de chicos que surfean en las nubes y dejan tras de sí una estela rojiza o morada de trapar que en mete en los ojos del espectador.

Instrucciones para ser feliz II

Debo admitir una cosa: rompí un poco las reglas. Pero creo que el manual ya lo sabía. O lo intuí de alguna manera extraña. Ayer, antes de que diera la medianoche volví al manual. Lo abrí. Sólo pude sentir fortuna al leer la siguiente regla:

"A las dos de la mañana, métase bajo la sábanas y tápase como si estuviera enterrado o muerto. Agudice los oídos, tense un poco los músculos y oiga. Después piense que sí está muerto y que nunca más oirá esos sonidos."

Y lo hice.

Oí la respiración de O, oí un zancudo, oí el pasar de un camión por avenida Chapultepec y después una ambulancia y otra vez la respiración de O y de nuevo el zancudo hasta que lo aplasté.

Y, ok, me sentí un poco más feliz.

miércoles, junio 06, 2007

Instrucciones para ser feliz

Hoy me llegó una invitación para tomar un curso para ser feliz. Yo creo que sí necesito ser feliz. ¿Quién no lo necesita? Así que me apunté solícito. Al cabo de unos minutos llegó a mi computadora un manual. Lo abrí con toda la buena sensación del mundo y la primera parte del manual contiene las reglas del curso.
"Única regla del curso".
"Haga una sóla vez la indicación para cada día y al final alcanzará la felicidad o, al menos, algo parecido a la felicidad o, al menos, se engañará un poco con que es feliz."
Me parece una regla que puedo cumplir. Así que bien, voy a la primera parte del manual y dice:
"Piense en algo malo que nunca le ha ocurrido y diga: "soy feliz porque nunca nunca me he...." Repítalo tres veces.
Así que pienso y bien, cumplo la primera regla.
Soy feliz porque nunca nunca me he roto un hueso.
Soy feliz porque nunca nunca me he roto un hueso.
Soy feliz porque nunca nunca me he roto un hueso.
¡Ah, ya siento un poco de felicidad!

martes, junio 05, 2007

Más bonito

Escucho la noticia y no puedo evitar sonrojarme, contener un poco el llanto. La noticia dice de un hombre que permaneció dormido durante 19 años y despertó hace un par de meses, gracias a los cuidados de su esposa. "Noté que quería hablar", dice la mujer, quien llevó a su esposo al hospital sólo para verlo despertar.
La nota hace después un relación de cuántas cosas no vivió este hombre en 19 años. No vio el ataque a las torres gemelas, no supo del boom del internet, ni vivió las dos guerras del Golfo, ni Chernobil, ni la caída del muro de Berlín: pero encontró un mundo dividido, terrorismo, enfermedades peores a las de hace 19 años. Y lo imagino dormido, tensas las piernas, con la mirada puesta hacia una ventana por donde el mundo iba y venía a su antojo.
Pero, ¿qué es lo que dice este hombre al despertar, al notar el pulso nuevo de este mundo viejo?
Dice:
"El mundo es más bonito a como lo recordaba."
Hay que vivir, creo entonces, como si saliéramos de un letargo de décadas para descubrir este viejo y floreciente mundo.

sábado, junio 02, 2007

Ya debería saber
que el mundo está separado
por los que se dan golpes
de humildad
y los de incomprendida genialidad.
Andamos entre genios
entre sabios
e inmaculados
en medio de locos
que exigen su lugar.

¿De qué línea
quedaremos
los ignorantes
los lerdos
los practicos
y carentes
de toda pulcritud?

viernes, junio 01, 2007

Este viaje me sirvió para darme cuenta de una cosa: la literatura no acepta definición alguna: no acepta taxonomías: es inútil el tiempo gastado para descifrarla: en el fondo es algo íntimo, que, como la risa o la respiración no encuentra su motivo, ni su respuesta: sólo es.
Hoy vi un río. Y pensé:"lengua de agua", "codo líquido", "serpiente undosa", "capricho", y seguí pensando cómo podía nombrar el río y sus riberas y su agua que se veía verdosa desde lo alto. Pero después me pregunté: ¿Y para qué hacerlo? Sí sólo es un río, un gran río: no existe mejor descripción que esa: río, río, río: palabra tan líquida, tan graciosa.