lunes, septiembre 04, 2006

20 años del Centro de Escritores de Nuevo León

La invitación es escueta. Se invita al público, a la comunidad literaria de Monterrey específicamente, a la presentación de la primera parte del documental sobre los "20 años del Centro de Escritores de Nuevo León". El documental, mediante 43 entrevistas y el fichado de todos los autores que han pasado por el centro, intenta otorgar una memoria sobre la máxima instancia literaria en el estado de Nuevo León y me animo a decir que del Noreste del país, para la formación de escritores.
En Centro de Escritores de Nuevo León nació hace 20 años a instancias del poeta Jorge Cantú de la Garza, gloria más que local de las letras nuevoleonesas y que instaló en Monterrey un centro a imagen y casi semejanza del Centro Mexicano de Escritores, donde él había estado en años anteriores. La primera generación se vio envuelta en la polémica y otorgó al primer creador que dimitió la beca, el primero de dos en casi veinte años.
Desde entonces, año con año los escritores regiomontanos velaban la salida de la convocatoria. La oportunidad de mejorar siempre es una tentación. El Centro dio la oportunidad de profesionalizar el trabajo del escritor en el Estado. Apoyó en momentos difíciles. Fue el brazo generoso y benefactor para la creación literaria. El sistema era simple: presentar un proyecto, asistir a sesiones semanales de crítica dirigida por el tutor y director del centro, leer los adelantos de los libros proyectados a la mitad de la beca ante la comunidad literaria y al final, terminar el proyecto.
Los autores, salvo una ocasión, no podían repetir la beca. Con esto se garantizaba la apertura a todos los tipos de creadores y sobre todo, como se vio años adelante, darle la oportunidad a los jóvenes. El Centro ha tenido pocos tutores en estos veinte años, siendo el más importante el escritor Héctor Alvarado quien estuvo al frente más de una década. Otros tutores fueron Mario Anteo, Margarito Cuellar y Dulce María González.
Los nombres de los becarios es amplia y llena de autores presentes no sólo en el hacer literario de la ciudad sino nacional: Patricia Laurent Kullick, José Eugenio Sánchez, David Toscana, Eduardo Antonio Parra, Felipe Montes, Ofelia Pérez Sepúlveda, el mismo Héctor Alvarado, Joaquín Hurtado, Armando Alanis Pulido, Luis Aguilar, Ramón López Castro. Gabriel González Melendez, Armando Joel Dávila, Ana Kulick, Mario Cantú Toscano, Luis Felipe Gómez Lomelí, Cuitlahuac Quiroga y una larga lista de creadores quienes han visto en la beca del Centro de Escritores de Nuevo León una confirmación de la escritura, un punto de fuga o de remanso para la actividad creadora.
Y ahora, el Centro cumple ya 20 años. Desde el germen de la idea en Jorge Cantú de la Garza hasta los becarios actuales, creo, se mantiene en firme una vocación: transmitir la vida desde todos los puntos de encuentro, desde un caleidoscopio creativo. Sin fronteras el creador se mueve a todos los puntos posibles de la palabra. Es el Centro también uno de esos oasis donde se puede el creador detener a descansar y después, lanzarse al desierto de la palabra y las emociones; a esa grieta luminosa que es la escritura.